agosto 2014

Reavivados Por Su Palabra

| Oseas 5 |

1 Sacerdotes, oíd esto, y estad atentos, casa de Israel, y casa del rey, escuchad; porque para vosotros es el juicio, pues habéis sido lazo en Mizpa, y red tendida sobre Tabor.
2 Y haciendo víctimas han bajado hasta lo profundo; por tanto, yo castigaré a todos ellos.
3 Yo conozco a Efraín, e Israel no me es desconocido; porque ahora, oh Efraín, te has prostituido, y se ha contaminado Israel.
4 No piensan en convertirse a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen a Jehová.
5 La soberbia de Israel le desmentirá en su cara; Israel y Efraín tropezarán en su pecado, y Judá tropezará también con ellos.
6 Con sus ovejas y con sus vacas andarán buscando a Jehová, y no le hallarán; se apartó de ellos.
7 Contra Jehová prevaricaron, porque han engendrado hijos extraños; ahora en un solo mes serán consumidos ellos y sus heredades.
8 Tocad bocina en Gabaa, trompeta en Ramá: sonad alarma en Bet-avén; tiembla, oh Benjamín.
9 Efraín será asolado en el día del castigo; en las tribus de Israel hice conocer la verdad.
10 Los príncipes de Judá fueron como los que traspasan los linderos; derramaré sobre ellos como agua mi ira.
11 Efraín es vejado, quebrantado en juicio, porque quiso andar en pos de vanidades.
12 Yo, pues, seré como polilla a Efraín, y como carcoma a la casa de Judá.
13 Y verá Efraín su enfermedad, y Judá su llaga; irá entonces Efraín a Asiria, y enviará al rey Jareb; mas él no os podrá sanar, ni os curará la llaga.
14 Porque yo seré como león a Efraín, y como cachorro de león a la casa de Judá; yo, yo arrebataré, y me iré; tomaré, y no habrá quien liberte.
15 Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.

Oseas 5 - Reavivados Por Su Palabra [31/08/2014]


El rey de Siria - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 31/08/2014

El rey de Siria, enfurecido por lo que estaba pasando, llamó a sus ministros y les reclamó: “¿Quieren decirme quién está informando al rey de Israel?”.
2 Reyes 6:11

Todas las estrategias bélicas (pensadas, organizadas y desarrolladas en el más estricto secreto militar) eran conocidas (y respondidas) por el rey enemigo. Una vez pudo ser casualidad, dos veces ya era extraño… Varias, era traición.

El rey de Siria tiene razón al llamar a sus oficiales y pedirles que le digan qué era lo que estaba pasando. Lo que él no imaginaba, ni en el peor de sus sueños, era que el profeta de Dios tenía “libre acceso a sus pensamientos”.

¿Sabes que tú estás en la misma situación que el rey? Lo que hacemos escondidos, cuando se apaga la luz o se cierra la puerta es claramente visto por todos los seres celestiales que te acompañan veinticuatro horas al día, siete días a la semana. Tu vida es como un constante reality show para los ángeles (los buenos y los malos) y para Dios. No hay nada que digas, hagas, pienses o anheles que ellos no consigan ver o saber; por eso, siempre serás una “presa fácil” para el enemigo de Dios y tendrás la mejor respuesta de parte del Cielo. Te conocen profundamente.

¿Cómo te sientes cuando piensas en esta realidad? ¿Avergonzado? ¿Preocupado? ¿Vigilado? ¿Protegido? ¿Acompañado?

El gran problema es que nosotros buscamos engañar (escondiéndolos) a la mayor cantidad de personas durante el mayor tiempo posible, en relación con nuestros pecados; pero con Dios, eso es absolutamente imposible.

¿Qué cambiaría en tu vida si fueras absolutamente consciente de que tú vives en una vidriera? ¿Cuántas actividades que hoy realizas, músicas que escuchas, libros y revistas que lees rápidamente desaparecerían? ¿Todo quedaría exactamente igual a lo que está?

El rey de Siria movió a un gran destacamento de su ejército para atrapar al profeta Eliseo. Pero el hombre de Dios, tranquilo porque sabía que estaba acompañado por un ejército más fuerte, más grande y más poderoso, simplemente continúa actuando como lo hacía día a día. No había razón para preocuparse, porque aquellos ángeles que lo acompañaban cada día, aquellos seres celestiales que él sabía que estaban con él todo el tiempo, continuaban estando allí.

Para Eliseo, los mismos ángeles eran la solución para sus más difíciles situaciones; eran la compañía que le daba seguridad.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor


El que pidió prestada el hacha - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 30/08/2014

De pronto, al cortar un tronco, a uno de los profetas se le zafó el hacha y se le cayó al río. “¡Ay, maestro! –gritó–. ¡Esa hacha no era mía!”.
2 Reyes 6:5

Las buenas intenciones y las buenas acciones no son garantía de falta de problemas. Que te “portes bien” no significa que no se te presentarán dificultades.

Los miembros de la comunidad de los profetas se dan cuenta de un problema: no tienen más espacio en el lugar en donde viven.

Cuando observan la dificultad y piensan en una solución, no se largan rápidamente a actuar siguiendo sus propios impulsos. Por el contrario, van a preguntar al hombre de Dios, a quien le plantean el problema, la solución, y se ponen a disposición para realizar lo que tenga que ser hecho.

Eliseo, según deja entrever el relato bíblico, les dice que vayan. Los miembros de la comunidad le piden, por favor, que los acompañe, ya que quieren tener la bendición del Cielo. ¡Qué bueno sería si nosotros siguiéramos todos y cada uno de esos pasos cuando tenemos que realizar una actividad!

No obstante, apareció una dificultad que superaba cualquier esfuerzo humano que se pudiera hacer: la parte de metal de un hacha vuela al agua. En un río barroso como el Jordán, no hay chances de recuperar el objeto perdido. ¡Encima, el hacha era prestada!

En ese momento y en esa circunstancia, la presencia de Eliseo es la garantía de una solución. Por eso el profeta, que estaba trabajando, no pierde tiempo quejándose ni comentando a sus compañeros que estaban más próximos su problema. Va directo a la Fuente de las soluciones. ¿Entendiste la lección? Estoy seguro de que sí.

El hacer todo bien, el actuar en todos los detalles de tu vida de acuerdo con la voluntad de Dios, el saber que él te acompaña y bendice en tu accionar no significa que algún hacha no pueda volar al agua.

Puede suceder. Si es así, será un momento en el que naturalmente te preguntarás: “¿Qué hice mal?”. Recuerda que la dificultad no es un momento para preguntas: es el momento para la fe. Es la situación ideal para aprovechar la cercana presencia del Padre para pedirle su ayuda, para que su poder infinito actúe frente al problema que nos supera.

Nuestro pedazo de metal hundido es la oportunidad del milagro. Nuestro límite es el punto de partida para Dios.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

Reavivados Por Su Palabra

| Oseas 4 |

1 Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra.
2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden.
3 Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.
4 Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote.
5 Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre destruiré.
6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
7 Conforme a su grandeza, así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta.
8 Del pecado de mi pueblo comen, y en su maldad levantan su alma.
9 Y será el pueblo como el sacerdote; le castigaré por su conducta, y le pagaré conforme a sus obras.
10 Comerán, pero no se saciarán; fornicarán, mas no se multiplicarán, porque dejaron de servir a Jehová.
11 Fornicación, vino y mosto quitan el juicio.
12 Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar.
13 Sobre las cimas de los montes sacrificaron, e incensaron sobre los collados, debajo de las encinas, álamos y olmos que tuviesen buena sombra; por tanto, vuestras hijas fornicarán, y adulterarán vuestras nueras.
14 No castigaré a vuestras hijas cuando forniquen, ni a vuestras nueras cuando adulteren; porque ellos mismos se van con rameras, y con malas mujeres sacrifican; por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.
15 Si fornicas tú, Israel, a lo menos no peque Judá; y no entréis en Gilgal, ni subáis a Bet-avén, ni juréis: Vive Jehová.
16 Porque como novilla indómita se apartó Israel; ¿los apacentará ahora Jehová como a corderos en lugar espacioso?
17 Efraín es dado a ídolos; déjalo.
18 Su bebida se corrompió; fornicaron sin cesar; sus príncipes amaron lo que avergüenza.
19 El viento los ató en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.

Oseas 4 - Reavivados Por Su Palabra [30/08/2014]

Reavivados Por Su Palabra

| Oseas 3 |

1 Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas.
2 La compré entonces para mí por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada.
3 Y le dije: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo.
4 Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines.
5 Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días. 

Oseas 3 - Reavivados Por Su Palabra [29/08/2014]


La muchacha esclava - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 29/08/2014

En cierta ocasión los sirios, que salían a merodear, capturaron a una muchacha israelita y la hicieron criada de la esposa de Naamán.
2 Reyes 5:2

Antes de llorar por escasa suerte o porque todo sale mal, piensa en la historia de esta muchacha esclava. La Biblia no cuenta su historia con lujo de detalles, apenas le dedica un par de versículos.

Esta niña no formaba parte de un ejército ni nada de eso. Solo estaba en el lugar y en el momento equivocados: justo allí donde un grupo de sirios merodeadores que se dedicaban al pillaje. Ella era inocente. No tenía ninguna culpa. No había hecho nada malo. Y ahora era esclava.

Lo cierto es que la muchacha termina siendo esclava en la casa de uno de los jefes militares del ejército enemigo de su pueblo. Ella tenía sobrados motivos para quejarse, para estar amargada, para protestar por su injusto encierro… Tenía motivos para odiar a Naamán y a su pueblo.

¿No sería esa tu reacción natural? Creo que sí sería la mía. Yo no merezco esa situación; reacciono de tal manera que todo el mundo (y Dios también) sepa que fue injusto. Frente a la injusticia, no estoy sonriendo; frente a la injusticia, no estoy buscando la manera de ayudar a aquel que fue injusto conmigo. Pero la muchacha es bondadosa con Naamán y le ofrece la solución a su problema.

En nuestra vida espiritual estamos en la misma situación. Somos minoría, en un mundo en el que quedamos desacomodados. Somos presionados por fuerzas enemigas que buscan destruirnos. Somos atacados –física, psicológica y espiritualmente– todos los días, por todos los flancos.

Nosotros tenemos que decidir qué posición vamos a tomar. Podemos elegir cerrarnos, quejarnos, protestar y pedir por la destrucción de nuestros enemigos; o como esta muchacha esclava, podemos mostrar que tenemos algo diferente para ofrecer.

La muchacha, en la peor situación, cuando vio el problema que atormentaba a sus amos, no disfrutó de la circunstancia ni se alegró porque la lepra fuese una especie de “dulce venganza”. No. Ella le mostró una solución. Mejor dicho, le mostró la mejor solución: le mostró a su amo pagano al verdadero Dios.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor


Naamán - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 28/08/2014

Así que Naamán, con sus caballos y sus carros, fue a la casa de Eliseo y se detuvo ante la puerta. Entonces Eliseo envió un mensajero a que le dijera: “Ve y zambúllete siete veces en el río Jordán; así tu piel sanará, y quedarás limpio”.
2 Reyes 5:9, 10.

Debe ser una de las historias bíblicas más interesantes que nos cuentan cuando somos pequeños. El gran general del ejército de un país enemigo llega hasta la casa del profeta de Dios en Israel, por el comentario oportuno y lleno de fe de una muchacha esclava.

Eliseo le da una orden muy extraña para solucionar el problema: bañarse en el río Jordán. Contra su voluntad, Naamán obedece y Dios realiza el milagro.

Naamán se prepara para ir a Israel y, diplomáticamente, avisa al rey del país su intención de visitar la tierra para ser sanado.

Naamán llega, con todas sus expectativas, con toda la fe prestada por la muchacha que había quedado en su tierra, ante la casa del profeta. Él espera ser tratado con las honras que a su grado militar le corresponde. Pero eso no ocurre. Es tratado como un ser humano enfermo, que necesita de un milagro. Siempre pensé que Eliseo podría haberlo recibido con un poco más de cortesía; pero tenemos que aprender que Dios actúa –siempre– de la manera que es mejor para nosotros.

“Naamán se enfureció y se fue, quejándose: ¡Yo creí que el profeta saldría a recibirme personalmente para invocar el nombre del Señor su Dios, y que con un movimiento de la mano me sanaría de la lepra! ¿Acaso los ríos de Damasco, el Abana y el Farfar, no son mejores que toda el agua de Israel? ¿Acaso no podría zambullirme en ellos y quedar limpio? Furioso, dio media vuelta y se marchó” (2 Rey. 5:11, 12).

Los criados convencen a Naamán de que realice el “sacrificio” de meterse en el río Jordán. Luego de seis zambullidas que no dan resultado, llega la séptima: es el momento de la fe. Dios siempre realiza el milagro de la manera y en el momento que él sabe que son los mejores. No hubo aceite desbordando en la casa de la viuda, pero nunca se secó el fondo de la vasija. Jericó no se cayó ni en la primera ni en la sexta vuelta.

La séptima zambullida es el momento que Dios eligió para hacer el milagro. No pierdas la fe.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

Reavivados Por Su Palabra

| Oseas 2 |

1 Decid a vuestros hermanos: Ammi; y a vuestras hermanas: Ruhama.
2 Contended con vuestra madre, contended; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos;
3 no sea que yo la despoje y desnude, la ponga como el día en que nació, la haga como un desierto, la deje como tierra seca, y la mate de sed.
4 Ni tendré misericordia de sus hijos, porque son hijos de prostitución.
5 Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró, porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.
6 Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos.
7 Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.
8 Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal.
9 Por tanto, yo volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez.
10 Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.
11 Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus días de reposo, y todas sus festividades.
12 Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales dijo: Mi salario son, salario que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo.
13 Y la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová.
14 Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
15 Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.
16 En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali.
17 Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres.
18 En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura.
19 Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.
20 Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.
21 En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra.
22 Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.
23 Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío.

Oseas 2 - Reavivados Por Su Palabra [28/08/2014]


Giezi - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 27/08/2014

Luego le dijo a su criado Giezi: “Llama a la señora. El criado así lo hizo, y ella se presentó”.
2 Reyes 4:12.

Tus decisiones marcan tu vida. Parece una obviedad, pero si lo piensas un segundo, te darás cuenta de que es una frase con una profundidad y una importancia enormes, con reflejos eternos.

Josué era el ayudante de Moisés. Eliseo comenzó su ministerio profético siendo el ayudante de Elías. Giezi era el ayudante de Eliseo. ¿Hay alguna posibilidad de que Dios lo haya elegido para que fuera el siguiente profeta de Israel? Nadie lo sabrá, porque él eligió pensar en el aquí y ahora, antes que en el plan de Dios para su vida.

Si la vida de Giezi hubiera sido como lo marca el versículo de hoy, ¡quién sabe, su destino hubiera sido bien diferente! Pero, con el paso del tiempo, da la sensación de que el respeto, la admiración y la obediencia a la palabra profética se desdibujaron en la mente de Giezi.

Después de que Eliseo rechaza el ofrecimiento de recibir un pago por el milagro de sanar de lepra a Naamán, Giezi va en busca del capitán sirio, inventa la mentira de la llegada de los dos jóvenes estudiantes de las escuelas de los profetas, y pide “tres mil monedas y dos mudas de ropa” (2 Rey. 5:22).

Un posible futuro de victorias y alegrías se pierde por decidir basado en el aquí y el ahora. Eva decidió de esta manera. David, en la historia con Betsabé, decidió del mismo modo. Tú y yo, muchas veces, también.

Giezi, se perdió porque, para él, eran más importantes las riquezas que el capitán sirio le había ofrecido a Eliseo que las palabras del profeta. Muchos de nosotros nos perderemos porque veinte minutos de placer son más importantes que la eternidad; porque preferimos satisfacer nuestros deseos terrenos, momentáneos y fugaces antes que obedecer las órdenes divinas, eternas y constantes; porque la alegría superficial, vacía e instantánea del pecado eclipsa nuestra percepción de la felicidad profunda y perpetua que nos ofrece el Cielo.

El aquí y ahora nos seduce y nos conduce, haciéndonos perder de vista el glorioso más allá.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

Reavivados Por Su Palabra

| Oseas 1 |

1 Palabra de Jehová que vino a Oseas hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel.
2 El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová.
3 Fue, pues, y tomó a Gomer hija de Diblaim, la cual concibió y le dio a luz un hijo.
4 Y le dijo Jehová: Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí a poco yo castigaré a la casa de Jehú por causa de la sangre de Jezreel, y haré cesar el reino de la casa de Israel.
5 Y en aquel día quebraré yo el arco de Israel en el valle de Jezreel.
6 Concibió ella otra vez, y dio a luz una hija. Y le dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ruhama, porque no me compadeceré más de la casa de Israel, sino que los quitaré del todo.
7 Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré por Jehová su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes.
8 Después de haber destetado a Lo-ruhama, concibió y dio a luz un hijo.
9 Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.
10 Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.
11 Y se congregarán los hijos de Judá y de Israel, y nombrarán un solo jefe, y subirán de la tierra; porque el día de Jezreel será grande.

Oseas 1 - Reavivados Por Su Palabra [27/08/2014]


La mujer sunamita - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 26/08/2014

“Señor mío –le reclamó la mujer–, ¿acaso yo le pedí a usted un hijo? ¿No le rogué que no me engañara?”.
2 Reyes 4:28.

No son tanto tus palabras, sino tus acciones las que señalarán quién eres. No conocemos ningún sermón de la mujer sunamita, pero ella recibió a Eliseo en su casa y convenció a su marido para que construyera una pieza en la azotea de su propia casa, porque “este es un hombre de Dios” (2 Rey. 4:9).

El trato que esta mujer le dispensa a Eliseo generará un espíritu agradecido en el profeta, quien le prometerá un hijo. La reacción de la sunamita es muy parecida a la de Sara, la esposa de Abraham. Basándose en su punto de vista humano, finito e incrédulo, entiende que está siendo engañada con una promesa que nunca se podrá cumplir. Por difícil que te sea creer en una promesa divina, recuerda que Dios no miente ni se equivoca: si él lo dijo, él lo cumplirá. Confiar en esa Palabra es la base de la religión.

Quizás el mayor problema es que no estamos acostumbrados a escuchar la voz de Dios, por eso no sabemos –exactamente– en qué ni en quién confiar; nos mareamos entre tantas voces, nos perdemos en el laberinto de ruidos que nos llevan, como marionetas, de un lado al otro, haciéndonos perder el rumbo hacia nuestro hogar.

Al año siguiente, cuando Eliseo detiene su viaje para disfrutar de estos momentos de paz, tranquilidad y comodidad que la familia de la mujer sunamita le ofrece, el niño prometido ya está en brazos de la madre. Es el mundo perfecto. Eliseo con su pieza y su palabra profética confirmada; la mujer con su hijo; la familia –ahora completa con el muchachito– con campos fértiles y una situación económica confortable.

El enemigo de Dios no respeta tus momentos para atacarte. Él te hiere donde más duele, en aquel aspecto de tu vida del que sabe que más te costará recuperarte. Donde tú viste la mano de Dios actuando, él intentará interferir. Te lastima y te hace dudar. Destroza tus sueños y tu futuro. Te llena de incertidumbres y desconfianzas. Tu cabeza comienza a rodar a mil kilómetros por segundo, preguntándote “¿Por qué?”.

Aprende con la mujer sunamita a buscar las respuestas a los pies de Aquel que es el único que tiene las verdaderas respuestas, las finales, las eternas.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

Reavivados Por Su Palabra

| Daniel 12 |

1 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro.
2 Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.
3 Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.
4 Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.
5 Y yo Daniel miré, y he aquí otros dos que estaban en pie, el uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río.
6 Y dijo uno al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas?
7 Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.
8 Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas?
9 El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.
10 Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.
11 Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días.
12 Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días.
13 Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.

Daniel 12 - Reavivados Por Su Palabra [26/08/2014]


La viuda - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 25/08/2014

En seguida la mujer dejó a Eliseo y se fue. Luego se encerró con sus hijos y empezó a llenar las vasijas que ellos le pasaban.
2 Reyes 4:5

La viuda sabía exactamente a quién ir en el momento de dificultades. Ella no pierde tiempo gastando explicaciones con personas que no tenían ninguna solución. Actuando sabiamente, va directamente a la Fuente de todas las soluciones. Dios no es solo salvación para tus temas espirituales, él está interesado en todos los aspectos de tu vida.

Cuando la viuda le explica que lo único que tiene en su casa es un poco de aceite, Dios organiza –en las palabras del profeta– el milagro con lo que ella tiene. ¿Sabes? Dios usa lo que tú le ofreces. Si lo único que tienes es un poco de aceite, él lo va a usar. Cuando Moisés le dijo que lo único que tenía era una vara, Dios la usó. Él no va a pedirte que le entregues algo que no tienes. Un poco de aceite, en las manos de Dios, era suficiente para solucionar el problema económico y vital de la familia.

La orden de Eliseo fue que buscaran todas las vasijas que pudieran. El milagro tendrá el tamaño de tu compromiso. No puedes esperar que Dios llene más vasijas que las que tú le pones a disposición. Si los hijos de la viuda se hubieran aburrido, cansado, desanimado a mitad de camino, el milagro hubiera quedado –también– a mitad de camino. El milagro es divino, los instrumentos son humanos. Siempre los límites son puestos por los últimos, porque Dios no tiene límites.

Cuando los muchachos le dijeron que no había más vasijas, el aceite terminó. Las bendiciones divinas nunca terminan antes que los recipientes humanos.

Recuerda, tú eres tu propio límite para el poder divino en tu vida. Si hubiera habido más vasijas, sin duda alguna habría habido más aceite. Hasta que tu vida no esté rebozando, Dios no desea terminar de santificarte.

La viuda nos enseña que hay una sola solución válida y total para todos los problemas de nuestra vida; solución que llega hasta donde nuestra obediencia se lo permite.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

Reavivados Por Su Palabra

| Daniel 11 |

1 Y yo mismo, en el año primero de Darío el medo, estuve para animarlo y fortalecerlo.
2 Y ahora yo te mostraré la verdad. He aquí que aún habrá tres reyes en Persia, y el cuarto se hará de grandes riquezas más que todos ellos; y al hacerse fuerte con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia.
3 Se levantará luego un rey valiente, el cual dominará con gran poder y hará su voluntad.
4 Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos.
5 Y se hará fuerte el rey del sur; mas uno de sus príncipes será más fuerte que él, y se hará poderoso; su dominio será grande.
6 Al cabo de años harán alianza, y la hija del rey del sur vendrá al rey del norte para hacer la paz. Pero ella no podrá retener la fuerza de su brazo, ni permanecerá él, ni su brazo; porque será entregada ella y los que la habían traído, asimismo su hijo, y los que estaban de parte de ella en aquel tiempo.
7 Pero un renuevo de sus raíces se levantará sobre su trono, y vendrá con ejército contra el rey del norte, y entrará en la fortaleza, y hará en ellos a su arbitrio, y predominará.
8 Y aun a los dioses de ellos, sus imágenes fundidas y sus objetos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos a Egipto; y por años se mantendrá él contra el rey del norte.
9 Así entrará en el reino el rey del sur, y volverá a su tierra.
10 Mas los hijos de aquél se airarán, y reunirán multitud de grandes ejércitos; y vendrá apresuradamente e inundará, y pasará adelante; luego volverá y llevará la guerra hasta su fortaleza.
11 Por lo cual se enfurecerá el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey del norte; y pondrá en campaña multitud grande, y toda aquella multitud será entregada en su mano.
12 Y al llevarse él la multitud, se elevará su corazón, y derribará a muchos millares; mas no prevalecerá.
13 Y el rey del norte volverá a poner en campaña una multitud mayor que la primera, y al cabo de algunos años vendrá apresuradamente con gran ejército y con muchas riquezas.
14 En aquellos tiempos se levantarán muchos contra el rey del sur; y hombres turbulentos de tu pueblo se levantarán para cumplir la visión, pero ellos caerán.
15 Vendrá, pues, el rey del norte, y levantará baluartes, y tomará la ciudad fuerte; y las fuerzas del sur no podrán sostenerse, ni sus tropas escogidas, porque no habrá fuerzas para resistir.
16 Y el que vendrá contra él hará su voluntad, y no habrá quien se le pueda enfrentar; y estará en la tierra gloriosa, la cual será consumida en su poder.
17 Afirmará luego su rostro para venir con el poder de todo su reino; y hará con aquél convenios, y le dará una hija de mujeres para destruirle; pero no permanecerá, ni tendrá éxito.
18 Volverá después su rostro a las costas, y tomará muchas; mas un príncipe hará cesar su afrenta, y aun hará volver sobre él su oprobio.
19 Luego volverá su rostro a las fortalezas de su tierra; mas tropezará y caerá, y no será hallado.
20 Y se levantará en su lugar uno que hará pasar un cobrador de tributos por la gloria del reino; pero en pocos días será quebrantado, aunque no en ira, ni en batalla.
21 Y le sucederá en su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino; pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos.
22 Las fuerzas enemigas serán barridas delante de él como con inundación de aguas; serán del todo destruidos, junto con el príncipe del pacto.
23 Y después del pacto con él, engañará y subirá, y saldrá vencedor con poca gente.
24 Estando la provincia en paz y en abundancia, entrará y hará lo que no hicieron sus padres, ni los padres de sus padres; botín, despojos y riquezas repartirá a sus soldados, y contra las fortalezas formará sus designios; y esto por un tiempo.
25 Y despertará sus fuerzas y su ardor contra el rey del sur con gran ejército; y el rey del sur se empeñará en la guerra con grande y muy fuerte ejército; mas no prevalecerá, porque le harán traición.
26 Aun los que coman de sus manjares le quebrantarán; y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos.
27 El corazón de estos dos reyes será para hacer mal, y en una misma mesa hablarán mentira; mas no servirá de nada, porque el plazo aún no habrá llegado.
28 Y volverá a su tierra con gran riqueza, y su corazón será contra el pacto santo; hará su voluntad, y volverá a su tierra.
29 Al tiempo señalado volverá al sur; mas no será la postrera venida como la primera.
30 Porque vendrán contra él naves de Quitim, y él se contristará, y volverá, y se enojará contra el pacto santo, y hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto.
31 Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora.
32 Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.
33 Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo.
34 Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán a ellos con lisonjas.
35 También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo.
36 Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá.
37 Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá.
38 Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio.
39 Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra.
40 Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará.
41 Entrará a la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán; mas éstas escaparán de su mano: Edom y Moab, y la mayoría de los hijos de Amón.
42 Extenderá su mano contra las tierras, y no escapará el país de Egipto.
43 Y se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopía le seguirán.
44 Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos.
45 Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo; mas llegará a su fin, y no tendrá quien le ayude.

Daniel 11 - Reavivados Por Su Palabra [25/08/2014]


Joram - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 24/08/2014

Entonces el rey Joram salió de Samaria, movilizó a todo el ejército de Israel, y le envió este mensaje a Josafat, rey de Judá: “El rey de Moab se ha rebelado contra mí. ¿Irías conmigo a pelear contra Moab?”. “Claro que sí –le respondió Josafat–. Estoy a tu disposición, lo mismo que mi ejército y mi caballería”.
2 Reyes 3:6, 7

Ya meditamos sobre la vida de Josafat. Él fue un buen rey. Pero, definitivamente, era una persona que no aprendía con sus errores. De la misma manera que Acab lo invita a la guerra y él va, de la misma manera que se asocia con el rey de Israel en la construcción de una flota que se hundirá antes de su primera misión; ahora acepta –sin dudarlo– una invitación para pelear contra el rey de Moab, acompañando al hijo de Acab.

¿Cuántas veces Dios tiene que hablarte, explicarte y mostrarte lo que él desea y lo que no quiere para tu vida? ¿Consigues aprender en la primera oportunidad o, como Josafat, tropiezas varias veces con la misma piedra?

Joram mueve a los ejércitos aliados porque él está perdiendo el impuesto de un pueblo. Como normalmente sucedecon los pecadores, Joram estaba pensando única y exclusivamente en él. Difícilmente alguien que quiere hacerte pecar estará pensando en ti o en tu bienestar. Aquel novio que te pide una “prueba de amor” no está pensando en tu pureza, en tu historia ni en tu futuro. Está pensando en su propio placer. Dicho de otro modo: el pecado te usa y nunca te respeta.

Luego de siete días de caminata por el desierto quedan sin agua, transformándose en una presa fácil para el rey enemigo. En el momento de dificultad, cuando la situación se hace insostenible, recién ahí, Josafat recuerda que consultar a Dios es una buena idea. Cuando no tiene más fuerza propia; cuando sus planes e ideas se mostraron equivocados; cuando se sabe desprotegido; cuando llegó a su propio límite, ¡ese es el momento de mirar hacia arriba!

Por amor a Josafat –su hijo testarudo y equivocado–, Dios les da a todos lo que necesitan: agua y la victoria militar (2 Rey. 3:20-25).

Recuerda: serás agente de salvación si estás tomado de la mano de Cristo y le suplicas –de corazón– su dirección, aunque parezca tarde.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

Reavivados Por Su Palabra

| Daniel 10 |

1 En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.
2 En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas.
3 No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas.
4 Y el día veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran río Hidekel.
5 Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro de Ufaz.
6 Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud.
7 Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor, y huyeron y se escondieron.
8 Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno.
9 Pero oí el sonido de sus palabras; y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra.
10 Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos.
11 Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando.
12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.
13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.
14 He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días.
15 Mientras me decía estas palabras, estaba yo con los ojos puestos en tierra, y enmudecido.
16 Pero he aquí, uno con semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca y hablé, y dije al que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión me han sobrevenido dolores, y no me queda fuerza.
17 ¿Cómo, pues, podrá el siervo de mi señor hablar con mi señor? Porque al instante me faltó la fuerza, y no me quedó aliento.
18 Y aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez, y me fortaleció,
19 y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido.
20 El me dijo: ¿Sabes por qué he venido a tí? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá.
21 Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe.

Daniel 10 - Reavivados Por Su Palabra [24/08/2014]


Los burlones - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 23/08/2014

Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: “¡Calvo, sube! ¡Calvo, sube!”.
2 Reyes 2:23 (RV60)

Hay algunos errores que cuestan caro. A estos 42 muchachos, burlarse de Eliseo les costó la vida. Es posible que tu pecado no traiga como consecuencia inmediata que dos osas salgan y te devoren; pero si lo piensas con cuidado verás que el resultado final –el de ellos y el tuyo– no será muy diferente.

Imagino que estos muchachos suponían que su acción era una burla pequeña, casi sin importancia. Además, ellos eran muchos, ¿qué podía hacerles un hombre solo?

La reacción divina a la maldición de su mensajero fue enviar dos osas para que destrozaran a los muchachos. Dios actúa en forma tan severa por el momento histórico que su pueblo estaba viviendo, para afirmar el ministerio de Eliseo frente a la ausencia de Elías y porque, para él, el pecado nunca es juego.

El pecado no es una aventura pasajera que te puede dar un poco de alegría, alguna diversión “sin importancia” o una pizca de “sabor” a tu vida; el pecado es un error que te puede costar muy caro.

¿Hasta dónde habrían seguido los burladores al hombre de Dios, si este no hubiera terminado con la situación? ¿Hasta dónde llegas tú en tu pecado, cuando Dios no le pone un punto final? Por más amor que Dios tenga por ti, no podrá salvarte en tu pecado.

¿Sabes por qué? Porque en el cielo no habrá lugar para tu pecado, y Dios no quiere que sufras, eternamente, el “síndrome de abstinencia” del pecado. El cielo es un lugar para gente feliz, para gente que tiene todo lo que necesita teniéndolo a Cristo. Si tú eliges tu pecado, Cristo no será todo lo que necesitas para ser feliz.

El pecado cuesta caro; pero no solamente porque tú perderás la vida eterna por causa de un solo pecado no confesado, sino porque el pecado fue la razón por la que Jesús fue al Calvario. Tu pecado fue lo que hizo necesaria la Cruz. Piensa en eso durante este día.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

Reavivados Por Su Palabra

| Daniel 9 |

1 En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos,
2 en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años.
3 Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.
4 Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;
5 hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.
6 No hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.
7 Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como en el día de hoy lleva todo hombre de Judá, los moradores de Jerusalén, y todo Israel, los de cerca y los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebelión con que se rebelaron contra ti.
8 Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos.
9 De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado,
10 y no obedecimos a la voz de Jehová nuestro Dios, para andar en sus leyes que él puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas.
11 Todo Israel traspasó tu ley apartándose para no obedecer tu voz; por lo cual ha caído sobre nosotros la maldición y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios; porque contra él pecamos.
12 Y él ha cumplido la palabra que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal; pues nunca fue hecho debajo del cielo nada semejante a lo que se ha hecho contra Jerusalén.
13 Conforme está escrito en la ley de Moisés, todo este mal vino sobre nosotros; y no hemos implorado el favor de Jehová nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades y entender tu verdad.
14 Por tanto, Jehová veló sobre el mal y lo trajo sobre nosotros; porque justo es Jehová nuestro Dios en todas sus obras que ha hecho, porque no obedecimos a su voz.
15 Ahora pues, Señor Dios nuestro, que sacaste tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te hiciste renombre cual lo tienes hoy; hemos pecado, hemos hecho impíamente.
16 Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos en derredor nuestro.
17 Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.
18 Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.
19 Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.
20 Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios;
21 aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde.
22 Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento.
23 Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión.
24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.
25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.
26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones.
27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

Daniel 9 - Reavivados Por Su Palabra [23/08/2014]

Reavivados Por Su Palabra

Daniel 8

1 En el año tercero del reinado del rey Belsasar me apareció una visión a mí, Daniel, después de aquella que me había aparecido antes.
2 Vi en visión; y cuando la vi, yo estaba en Susa, que es la capital del reino en la provincia de Elam; vi, pues, en visión, estando junto al río Ulai.
3 Alcé los ojos y miré, y he aquí un carnero que estaba delante del río, y tenía dos cuernos; y aunque los cuernos eran altos, uno era más alto que el otro; y el más alto creció después.
4 Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte y al sur, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapase de su poder; y hacía conforme a su voluntad, y se engrandecía.
5 Mientras yo consideraba esto, he aquí un macho cabrío venía del lado del poniente sobre la faz de toda la tierra, sin tocar tierra; y aquel macho cabrío tenía un cuerno notable entre sus ojos.
6 Y vino hasta el carnero de dos cuernos, que yo había visto en la ribera del río, y corrió contra él con la furia de su fuerza.
7 Y lo vi que llegó junto al carnero, y se levantó contra él y lo hirió, y le quebró sus dos cuernos, y el carnero no tenía fuerzas para pararse delante de él; lo derribó, por tanto, en tierra, y lo pisoteó, y no hubo quien librase al carnero de su poder.
8 Y el macho cabrío se engrandeció sobremanera; pero estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado, y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables hacia los cuatro vientos del cielo.
9 Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, que creció mucho al sur, y al oriente, y hacia la tierra gloriosa.
10 Y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó.
11 Aun se engrandeció contra el príncipe de los ejércitos, y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra.
12 Y a causa de la prevaricación le fue entregado el ejército junto con el continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y prosperó.
13 Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados?
14 Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado.
15 Y aconteció que mientras yo Daniel consideraba la visión y procuraba comprenderla, he aquí se puso delante de mí uno con apariencia de hombre.
16 Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña a éste la visión.
17 Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y me postré sobre mi rostro. Pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, porque la visión es para el tiempo del fin.
18 Mientras él hablaba conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro; y él me tocó, y me hizo estar en pie.
19 Y dijo: He aquí yo te enseñaré lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin.
20 En cuanto al carnero que viste, que tenía dos cuernos, éstos son los reyes de Media y de Persia.
21 El macho cabrío es el rey de Grecia, y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es el rey primero.
22 Y en cuanto al cuerno que fue quebrado, y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos se levantarán de esa nación, aunque no con la fuerza de él.
23 Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas.
24 Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos.
25 Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana.
26 La visión de las tardes y mañanas que se ha referido es verdadera; y tú guarda la visión, porque es para muchos días.
27 Y yo Daniel quedé quebrantado, y estuve enfermo algunos días, y cuando convalecí, atendí los negocios del rey; pero estaba espantado a causa de la visión, y no la entendía.

Daniel 8 - Reavivados Por Su Palabra [22/08/2014]


La comunidad de profetas - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 22/08/2014

También allí los miembros de la comunidad de profetas de la ciudad se acercaron a Eliseo y le preguntaron: “¿Sabes que hoy el Señor va a quitarte a tu maestro, y a dejarte sin guía?”. “Lo sé muy bien. ¡Cállense!”.
2 Reyes 2:5

Elías está terminando su ministerio, y Eliseo sabe que tendrá que comenzar el suyo sin la compañía ni la guía del profeta del Monte Carmelo. Frente a tal expectativa, Eliseo no se separa de su maestro ni por un instante.

Elías intenta dejarlo varias veces, pero siempre recibe la misma respuesta de Eliseo: “Yo voy contigo”. La historia de Rut viene a la memoria, con la repetida negación para abandonar al otro. Motivos diferentes, situaciones diferentes, pero igual resultado: victoria final y bendiciones para aquel que eligió quedarse.

Tanto en Bet-el como en Jericó, los miembros de la comunidad de los profetas se acercan a Eliseo para decirle que el Señor le quitará a su maestro y que lo dejará sin guía. En los dos casos, Eliseo responde que ya lo sabe y que no necesitan recordárselo.

Que la información que tengas sea verdad no significa que la tengas que estar repitiendo todo el tiempo a todo el mundo. Hay momentos, circunstancias y personas que debes respetar (y cuidar), antes de hablar.

Cuando llegan los dos profetas a la orilla del Jordán, a una cierta distancia los acompañan unos cincuenta miembros de la comunidad de los profetas. Ellos fueron los testigos privilegiados de la ascensión de Elías y del inicio del ministerio de Eliseo. El reconocimiento del Espíritu Santo en la vida de Eliseo fue inmediato. La fe en el poder divino demoró un poco más.

Tú puedes ser miembro de la iglesia y ser testigo de milagros, de grandes transformaciones en las vidas de las personas que te rodean, lo cual es el mayor de los milagros que Dios puede realizar. Reconocer la acción del Espíritu Santo en un momento no es garantía de que siempre lo conseguirás hacer.

Haber sido guiado por la mano de Dios un día no es garantía de que siempre te podrá guiar. Es una decisión que debes tomar cada día. Tómala hoy.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor


Los oficiales de Ocozías - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 21/08/2014

Ocozías hijo de Acab ascendió al trono de Israel en Samaria en el año diecisiete de Josafat, rey de Judá, y reinó dos años en Israel. Pero hizo lo que ofende al Señor, porque anduvo en los caminos de su padre y de su madre, y en los caminos de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo que Israel pecara.
1 Reyes 22:51, 52

Ocozías tuvo un accidente al caer de una ventana, y envía un grupo de mensajeros a consultar al dios de Ecrón sobre su futuro. El profeta Elías interrumpe el viaje de la comitiva y los hace regresar, avisando que el rey morirá. Ese primer grupo no conoce al hombre de Dios, pero apenas lo describen –solamente la vestimenta– y presentan su informe, Ocozías entiende que es Elías quien habló, y lo manda a prender.

Tres grupos de oficiales son enviados con la misma misión. Los dos primeros fueron –literalmente– consumidos por fuego divino. El tercer contingente actúa de una manera marcadamente diferente, y consigue no solo sobrevivir, sino además llevar al profeta hasta la presencia del rey.

Elías se encontraba en la tranquilidad de la cima del monte. Un lugar así nos acerca a la presencia de Dios. El silencio y la quietud nos permiten escuchar mejor la voz del Señor. Quizá sea por eso que los dos primeros mensajeros, representantes de los poderes del mal, lo primero que le dicen al profeta es “baja”.

Es interesante que ambos comiencen reconociendo a Elías como un hombre de Dios. Tus palabras, tu vestimenta, tu forma de actuar, tu posición frente a la vida, tu elección por estar en la cima del monte, cerca de Dios, hace fácil reconocerte como un hombre o una mujer de Dios.

Con el segundo contingente, la orden será más enfática: “Baja inmediatamente” (2 Rey. 1:10). La única forma que existe para que el enemigo pueda atraparte, llevarte a sus dominios y rendirte, es haciéndote bajar a su territorio. Mientras estés en la cima del monte, en el territorio de Dios, nadie tiene poder para alcanzarte ni tocarte.

Hoy puedes elegir si vivir en la cima del monte o en el territorio del enemigo. Recuerda que allí arriba difícilmente podrás estar acompañado por mucha gente y que no tendrás las comodidades que el valle te ofrece, pero ese es el territorio de Dios; por lo tanto, es el mejor lugar del mundo para ti y para mí.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

Reavivados Por Su Palabra

Daniel 7

1 En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel un sueño, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto.
2 Daniel dijo: Miraba yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar.
3 Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar.
4 La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.
5 Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así: Levántate, devora mucha carne.
6 Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía tembién esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio.
7 Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos.
8 Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas.
9 Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente.
10 Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos.
11 Yo entonces miraba a causa del sonido de las grandes palabras que hablaba el cuerno; miraba hasta que mataron a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y entregado para ser quemado en el fuego.
12 Habían también quitado a las otras bestias su dominio, pero les había sido prolongada la vida hasta cierto tiempo.
13 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.
14 Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.
15 Se me turbó el espíritu a mí, Daniel, en medio de mi cuerpo, y las visiones de mi cabeza me asombraron.
16 Me acerqué a uno de los que asistían, y le pregunté la verdad acerca de todo esto. Y me habló, y me hizo conocer la interpretación de las cosas.
17 Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra.
18 Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.
19 Entonces tuve deseo de saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era tan diferente de todas las otras, espantosa en gran manera, que tenía dientes de hierro y uñas de bronce, que devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies;
20 asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro que le había salido, delante del cual habían caído tres; y este mismo cuerno tenía ojos, y boca que hablaba grandes cosas, y parecía más grande que sus compañeros.
21 Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía,
22 hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino.
23 Dijo así: La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará.
24 Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará.
25 Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.
26 Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin,
27 y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.
28 Aquí fue el fin de sus palabras. En cuanto a mí, Daniel, mis pensamientos me turbaron y mi rostro se demudó; pero guardé el asunto en mi corazón.

Daniel 7 - Reavivados Por Su Palabra [21/08/2014]

Reavivados Por Su Palabra

Daniel 6

1 Pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino.
2 Y sobre ellos tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado.
3 Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.
4 Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.
5 Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.
6 Entonces estos gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y le dijeron así: ¡Rey Darío, para siempre vive!
7 Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones.
8 Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada.
9 Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición.
10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.
11 Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios.
12 Fueron luego ante el rey y le hablaron del edicto real: ¿No has confirmado edicto que cualquiera que en el espacio de treinta días pida a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones? Respondió el rey diciendo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada.
13 Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel, que es de los hijos de los cautivos de Judá, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que tres veces al día hace su petición.
14 Cuando el rey oyó el asunto, le pesó en gran manera, y resolvió librar a Daniel; y hasta la puesta del sol trabajó para librarle.
15 Pero aquellos hombres rodearon al rey y le dijeron: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia que ningún edicto u ordenanza que el rey confirme puede ser abrogado.
16 Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.
17 Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase.
18 Luego el rey se fue a su palacio, y se acostó ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño.
19 El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones.
20 Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?
21 Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre.
22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.
23 Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.
24 Y dio orden el rey, y fueron traídos aquellos hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones ellos, sus hijos y sus mujeres; y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos.
25 Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.
26 De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.
27 El salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones.
28 Y este Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el persa.

Daniel 6 - Reavivados Por Su Palabra [20/08/2014]


Ocozías - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 20/08/2014

Ocozías hijo de Acab ascendió al trono de Israel en Samaria en el año diecisiete de Josafat, rey de Judá, y reinó dos años en Israel. Pero hizo lo que ofende al Señor, porque anduvo en los caminos de su padre y de su madre, y en los caminos de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo que Israel pecara.
1 Reyes 22:51, 52

Humanamente hablando, no se podría esperar mucho más de Ocozías de lo que este versículo relata. Hizo lo que ofende a Dios, anduvo en los caminos de sus padres y colaboró para que el pueblo de Israel continuara pecando.

Desde el punto de vista humano, el pecado a veces no nos sorprende, hasta que supera los límites que nosotros mismos colocamos. Por ejemplo: que un dirigente de la iglesia cometa adulterio consigue llamar nuestra atención (en algunos casos roza el escándalo), porque supera los límites que marcamos. Dicho de otro modo, aceptamos diversos niveles de pecados. Esto es un error.

Nos acostumbramos tanto, por ejemplo, al chisme, a la mentira y a la murmuración, que ya forman parte de la “normalidad”.

“Fulano –dirigente de la iglesia– me contó un chisme”. Dejó de ser un problema, para transformarse en la introducción para que yo también me entere de la información que está circulando. Nadie se escandaliza.

“Fulano –dirigente de la iglesia– estaba fumando y bebiendo en el bar”. Superó los límites. Nos incomoda. En esos casos, reaccionamos.

Aquellos pecados “normales”, “comunes”, “repetidos por todos”, los observamos como características de la naturaleza humana, casi no le damos importancia espiritual; cuando, en realidad, uno solo de esos pecados sin confesar, sin que se muera frente a la fuerza del arrepentimiento, nos puede dejar fuera del Reino de Dios.

En una oportunidad, Ocozías se unió con Josafat para construir una flota, con la idea de traer oro de Ofir. No lo consiguieron, porque la escuadra naufragó. Ante el fracaso, el rey de Israel propuso un segundo intento; pero Josafat, advertido por un profeta, no aceptó la propuesta (1 Rey. 22:48, 49).

La diferencia entre el hombre prudente y el insensato es que mientras este no entiende la voz de Dios y vuelve a repetir el error, el primero se aleja del mal. Tú eliges qué harás con tu vida eterna. Tan solo recuerda que un pecado “normal” te puede dejar fuera del cielo.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor


Josafat - 365 Vidas | Matutina Jóvenes 19/08/2014

Siempre siguió el buen ejemplo de su padre Asa, y nunca se desvió de él, sino que hizo lo que agrada al Señor. Sin embargo, no se quitaron los santuarios paganos, de modo que el pueblo siguió ofreciendo allí sacrificios e incienso quemado.
1 Reyes 22:43

La Biblia dice que fue un buen rey. No esconde sus errores ni sus limitaciones, pero lo incluye en la lamentablemente breve lista de los reyes que hicieron lo correcto ante los ojos de Dios.

Josafat no es perfecto; no consiguió completar la tarea de limpieza espiritual. Dejó los santuarios paganos, propiciando así que el pueblo siguiera ofreciendo allí sacrificios e incienso quemado.

¿Te das cuenta? Pequeños detalles que no realizamos dejan la puerta abierta para grandes problemas. El buen hijo de Asa hizo varias cosas correctas, pero dejó un espacio espiritual desguarnecido, y allí aprovechó el enemigo de Dios para lastimar el corazón del Padre.

Hace dos días, cuando hablábamos del profeta Micaías, observamos a Josafat sentado al lado del rey Acab. Eran parientes, y estaban comprometidos política y militarmente. Ya señalamos que el problema del “yugo desigual” va más allá del casamiento; pero creo que será bueno regresar sobre otro aspecto que también mencionamos: las decisiones que tomamos más allá de la posición y las indicaciones de Dios.

Josafat es quien pide la presencia de un profeta verdadero. Gracias a él se entera de la verdadera posición del Cielo en relación con esta empresa militar. Es el momento de obedecer. Es el instante en el que, como buen hijo de Dios, debería frenar la locura del impío Acab. Pero no hace nada. Al contrario: va a la guerra.

¿Qué tipo de religión tiene Josafat? Tal vez, la misma que tenemos varios de nosotros. Es la religión de la decisión personal previa y particular. Es la religión del “Bendíceme”, no la del “Guíame”. Es la religión que elige a la novia (o al novio) y después se la presenta a Dios, sin que él pueda –ni siquiera– opinar. Es la religión que exige la aprobación divina a los proyectos humanos. Es la religión del “Hago lo que quiero hacer” y después veo, por más que sé que el Cielo está en contra.

Recuerda que mejor que pedirle perdón a Dios por tu pecado, es pedirle que te dé fuerzas para no cometerlo.

Lecturas devocionales para Jóvenes 2014
“365 Vidas”
Por: Milton Betancor

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